martes, 18 de agosto de 2015

Una noche en el bar de Marco.

Por Franco Robiglio - (Imagen de www.premierboxingchampions.com)

Una decisión, un movimiento, un segundo, un error y un golpe. Esa fue la receta del cocktail que el pasado viernes 14 de agosto acabó con el reinado de Marco Huck en la categoría crucero de la Organización Mundial de Boxeo y no le permitió llegar al record de 14 defensas continuas. El Barman, Krzysztof Glowacki.

En la previa, el combate resultaba entretenido por diversos motivos. En primer lugar, por tratarse del debut del serbio-alemán en suelo estadounidense (después de romper vínculos con su antiguo promotor y firmar contrato con Premier Boxing Champions), en segundo lugar, por el interesante record de su retador y por último, debido a que si bien “Captain” (así se lo apoda) no es un boxeador extremadamente taquillero, siempre es garantía de buenos espectáculos.

Una vez iniciado el cotejo y transcurridos luego varios asaltos, la pelea era controlada por el hasta entonces campeón, quien imprimía el ritmo del combate, a pesar de la participación activa del retador nacido en Polonia, que buscaba acumular impactos sobre el físico de su rival que parecían no hacer demasiado daño.

A medida que avanzaba la pelea, el dominio de Huck iría cediendo ante la insistencia de Glowacki, y el control de la pelea se repartía entre ambos púgiles. Pero, esta situación de insipiente paridad cambiaría rotundamente en el sexto asalto, cuando un golpe cruzado de mano izquierda del oriundo de Sjenica impactó en la sien del retador y lo envío directo a la lona.

El ataque no logró finalizar el pleito pero le sirvió a Huck para mostrar que había recuperado el manejo del combate y corregir el camino hacia una nueva victoria.

Sin embargo, la realidad fue completamente distinta y con mucho coraje, Glowacki resistió el mejor momento del “Captain” continuando la pelea.

Los siguientes rounds se desarrollaron en forma pareja, sin perjuicio de que visualmente, el polaco mostraba mayores signos de cansancio y una herida cortante sobre su tabique nasal. Así, transcurrieron desde el  séptimo hasta el décimo asalto. Lo más emocionante estaba por llegar.

Los primeros segundos de la anteúltima etapa comenzaron de igual forma que las anteriores hasta que Huck intentó evitar un nuevo embate de Glowacki mediante un movimiento de cadera hacia atrás que no tuvo un buen cálculo de distancia y llevó al campeón a visitar la lona por primera vez en su carrera. Lo siguiente, historia conocida, el ex campeón logró levantarse pero la pelea estaba terminada. El retador volvió a la carga y con una combinación de golpe depositó a Marco sobre las cuerdas en el minuto 2:39, obligando al árbitro a parar el combate.

Así las cosas, resta conocer cuál será el futuro de ambos boxeadores de cara a una posible revancha; mientras tanto Glowacki disfruta de su título y Huck se pregunta porque no pudo terminar con la faena cuando tuvo la oportunidad.

¿La última cuenta regresiva? - Octubre de 2014

Por Franco Robiglio (Imagen de www.boxeo-boxing.com)

Cuando en mayo de 1986, la banda sueca Europe editaba su disco más exitoso (The Final Countdown ó en español, La Última Cuenta Regresiva), César René Cuenca sólo contaba con cinco años de edad y, seguramente, no imaginaba que veintiocho años después estaría transitando lo que parece ser la última cuenta regresiva antes de la gran oportunidad de su carrera. ¿Es realmente así? ¿Tendrá esa tan ansiada chance o deberá seguir “demostrando” que la merece?

“El Distinto”, “El Fred Astaire del boxeo” son algunos de los sobrenombres con los que el público del boxeo define a este pugilista nacido el 18 de enero de 1981 en la ciudad de Tres Isletas, Provincia del Chaco. Cuenca es un boxeador de una técnica envidiable, con una gran línea boxística y con un excelente estado atlético que, luego de transitar con esfuerzo y dedicación el intrincado ámbito del amateurismo nacional, pudo llegar, hace ya algunos años, al gimnasio de Mario Tedesco, uno de los entrenadores más prestigiosos de la República Argentina (ha tenido entre sus filas a boxeadores de la talla de Raúl “Pepe” Balbi y, más recientemente, Yamil Peralta).

De la mano de Tedesco y su equipo, el chaqueño fue acrecentando su preparación en busca de la tan ansiada llegada al campo rentado, hecho que finalmente, se produciría el 10 de agosto de 2002, frente a otro debutante, Guillermo Jorge Ivan Ayala Lezcano, en el estadio de la Federación Argentina de Box, pelea en la que se alzaría con la victoria por decisión unánime.

A esa primera pelea, le seguirían, una colección de combates por los cuadriláteros de todo el país, que hasta la actualidad se resume en un record de 49 peleas, con 47 ganadas, 2 por Knock Out, ningún revés y 2 sin decisión, siendo su victoria más importante la obtenida en su última contienda ante el ghanés Albert Mensah, celebrada el 3 de mayo de este año en el Ce.De.M. N° 2 de la localidad bonaerense de Caseros y que le permitió hacerse acreedor del derecho a pelear por el título superligero FIB que hasta el momento, ostenta el estadounidense Lamont Peterson (recordado en nuestro país por haber sido derrotado, a través de la vía rápida y sin sobresaltos, por el patagónico Lucas Matthysse).

Allí está el quid de la cuestión, lo que lo mantiene en vilo, esa cuenta regresiva que ha comenzado pero que por el momento, no tiene final y que lleva a este fanático de San Lorenzo de Almagro a entrenarse a sol y sombra, esperando esa chance que se le viene negando desde hace tiempo y que, ahora, cuando parecía todo un hecho, la historia ha sumado un nuevo capítulo.

A comienzos de octubre, en conversación con Patricio Tedesco (hijo de Mario, quien se ha hecho cargo del entrenamiento del chaqueño), los fanáticos del boxeo hemos ido obteniendo algunos detalles de lo que sucedía abajo del cuadrilátero en torno a la esperada pelea. “Por lo que hemos venido conversando con Osvaldo (Rivero, promotor de Cuenca), la gente de Peterson tendría todo arreglado para un combate con Danny García (campeón invicto superligero del CMB, de la AMB y de la revista The Ring), por lo que nos habría ofrecido una pelea con algunos de los 15 mejores rankeados de la FIB, para luego, tener la pelea con el que gane el duelo entre García y Peterson”, explicaba el menor del clan Tedesco. Pero, pasado algo más de un mes de aquellas declaraciones, el panorama se muestra con poca nitidez, ya que Peterson no ha podido cerrar su enfrentamiento con García y, actualmente no tiene ni fecha ni rival confirmados, atando a tales confirmaciones la suerte de Cuenca, quien finalmente pelearía como soporte del norteamericano ante un rival elegido.  

En conclusión, el horizonte de nuestro protagonista, que hace algunos días se mostraba más claro que en pasadas ocasiones, vuelve a empañarse de cara al futuro. ¿Peleará Cuenca como soporte de Lamont Peterson?, ¿Peleará luego por el título? Todas esas preguntas, que todavía no tienen respuestas evidentes, nos obligan a seguir esperando al ritmo de los vaivenes del negocio, todavía muy lejos de lo deportivo, continuando esa cuenta regresiva que hoy parece interminable.